Los fieles católicos de esta ciudad se sumaron el jueves último a la celebración Mater Fátima para el Mundo al cumplirse cien años de la muerte de Santa Jacinta Marto, una de los tres niños videntes de la Virgen de Fátima en 1917.

“En Las Breñas nos unimos al mundo en oración” fue el tema que invitaba a la comunidad de la parroquia San Miguel Arcángel a compartir con los fieles de todo el mundo y, desde las 16:30, desde la capilla Nuestra Señora de Fátima en el barrio Sarmiento, se participó de las celebraciones previstas.

En el horario previsto comenzó una Hora Santa con Adoración Eucarística con la presencia del párroco de esta ciudad, presbítero Cristián Casamitjana, el diácono permanente Omar Héctor Zenoff y servidores de la capilla anfitriona; le siguió el rezo del Rosario por las intenciones especiales de la jornada, la consagración de la vida de cada creyente al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús, finalizando con la celebración de la Santa Misa.

El movimiento Mater Fátima había hecho la invitación hace varios meses, realizando de esta manera la segunda fecha de oración mundial del Rosario a la que podía unirse cualquier persona desde cualquier lugar del mundo; la iniciativa de este movimiento tuvo un primer llamado el 4 de abril de 2019, cuando se recordaron los 100 años de la muerte de San Francisco Marto y tuvo similares características uniendo en oración a todo el mundo católico. En esta fecha la Iglesia celebra a San Francisco y Santa Jacinta Marto, dos de los videntes de la Virgen de Fátima.

La tercera niña vidente de las apariciones fue Lucía de Jesús Rosa dos Santos que falleció el 13 de febrero de 2005 y consagró su vida como carmelita durante 57 años.

Las intenciones

Este año, las intenciones de cada misterio del Rosario para Mater Fátima fueron: por los niños, por el fin del aborto y por todas las madres que abortaron; por los jóvenes, por la castidad, por las vocaciones; por familias, por parejas, por familias destruidas; por el Papa y por todos los sacerdotes y religiosos; y por la conversión de todos los pecadores, por la paz en el mundo y por la consagración del mundo entero a los Sagrados Corazones de Jesús y María.

La Adoración al Santísimo fue al inicio de las celebraciones

La comunidad parroquial participó del Mater Fátima mundial